
El maestro nos dijo que la verdad nos hará libres, según la sana doctrina, San Buenaventura dice que ésta ha de ser:
1. En la primera jerarquía:
Evocada en el gemido de la oración,
obra de los ángeles;
Escuchada en el estudio y la lectura,
obra de los arcángeles;
Anunciada por el ejemplo y la predicación,
obra de los principados;
2. En la segunda jerarquía:
Alcanzada como refugio y lugar de la entrega de sí,
obra de las potestades;
Aprehendida por el celo y la emulación,
obra de las virtudes;
Unida en el menosprecio de sí y la mortificación,
obra de las dominaciones;
3. En la tercera jerarquía:
Adorada por el sacrificio de alabanza,
obra de los tronos;
Admirada en el salir de sí y la contemplación,
obra de los querubines;
Abrazada en el ósculo de la dilección,
obra de los serafines.
Nota diligentemente lo que acabo de decir, pues ello encierra una fuente de vida.
Y por encima de las Jrarquías Angélicas En el mismo Corazón del Padre Eterno: “Un perderse en el Abismo Sin Fin de la Triúnica Deidad que Es Verdad, Belleza y Amor Infinitos, Conociéndola en Su Divina Tiniebla sin saber nada pero Saboreándola Toda Ella”.
ResponderEliminar